Evolución de la facturación electrónica en México
Evolución de los controles que el SAT incorporo para tener mayor control de los ingresos y gastos de los contribuyentes en México.

La recaudación de impuestos tributarios en México ha sido uno de los más bajos a nivel mundial, posicionándonos muy por debajo del promedio a nivel Latinoamérica al recaudar solamente alrededor del 50% del promedio de los países miembros de la OCDE.

Esto ha obligado a cada una de las administraciones federales, a través de la Secretaría de Administración Tributaria (SAT) a implementar nuevos mecanismos de fiscalización que permitan tener mayor control en las operaciones de cada uno de los contribuyentes cautivos del país.

A continuación, hacemos un recuento de la evolución de la facturación electrónica o comprobantes fiscales digitales por internet (CFDI) en México a través de los años.

Si eres contador público o profesionista en cualquier área administrativa de la empresa y tienes menos de 30 años, seguramente no conociste la facturación en papel. Uno de los principales inconvenientes de la factura en papel, era la falta de transparencia tributaria, por lo que el fraude fiscal se volvía casi imposible de rastrear y el SAT dependía y confiaba de la información que el contribuyente enviara.

Debido a lo anterior, el SAT buscó implementar mecanismos de control que permitieran tener mayor control de los ingresos y gastos de los contribuyentes, permitiendo que México marcara un parteaguas al ser el pionero en Latinoamérica en implementar el uso de la facturación electrónica como parte esencial para la simplificación de procesos fiscales.

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2004: Se aprueba el CFD

El SAT aprueba el Comprobante Fiscal Digital (CFD) y por dicho motivo también fue creada la FIEL (Firma Electrónica Avanzada).

El contribuyente debía tramitar folios fiscales digitales a través de establecimientos autorizados por la Secretaría de Hacienda y estos tenían vigencia de dos años.

2005: Inicia la era de la facturación electrónica

Arranca la facturación electrónica de manera opcional y con el esquema CFD y versión 1.0 donde el contribuyente emitía por medios propios o a través de un PSECFD (Proveedor de Servicios de Emisión de Comprobantes Fiscales Digitales) un XML y PDF sin necesidad de la autorización o timbrado del mismo. Quien optaba por esta opción tenía que enviar mensualmente un archivo en formato TXT al SAT con el resumen de la facturación de cada mes indicando el folio y el importe de cada una de las facturas.

Al ser un archivo en formato TXT cualquier contribuyente podía manipularlo y el SAT seguía dependiendo de la información que el contribuyente.


2010: Final de las facturas impresas

Este fue el último ejercicio donde se permitió imprimir facturas en papel.

Se publica en el DOF (Diario Oficial de la Federación) la incorporación del CFDI o Comprobante Fiscal Digital por internet exclusivamente para las operaciones de facturación electrónica que entrarían en vigor para algunos contribuyentes a partir del 1º de enero de 2011.

Este nuevo esquema de CFDI requería que para poder emitir y entregar una factura electrónica requería de la autorización del SAT a través del timbrado y se crean los PAC (Proveedor Autorizado de Certificación) que son empresas autorizadas para poder realizar el timbrado de los CFDIs en nombre de SAT.


2011: Inicio de la facturación electrónica en el esquema CFDI.

El SAT empieza a incorporar a algunos contribuyentes al nuevo esquema de facturación lo cual permitía, a través del timbrado, de conocer en tiempo real, los ingresos de los contribuyentes.

Durante este periodo existían 4 métodos de facturación:

1.      Facturas Impresas. Siempre y cuando hayan sido impresas durante 2010 o antes.

2.   Facturas electrónicas CFD. Seguía existiendo esta opción para aquellos contribuyentes que hubiera emitido por lo menos un CFD antes del 1º de enero de 2011.

3.   Facturas impresas con CBB (Código de barras bidimensional). En este esquema seguían siendo facturas impresas incluyendo un código de barras bidimensional para aquellos contribuyentes que aún no estuvieran obligados a la facturación electrónica, no tenían facturas impresas en papel o no habían entrado al esquema de CFD.

4. Facturación electrónica CFDI. Obligatoria para aquellos contribuyentes con ingresos superiores a los 4mdp anuales.








2012: Último año para poder utilizar facturas en papel.

Fue el último ejercicio para poder utilizar facturas en papel, y se implementa la versión 2.2 para los CFD.

2014: Último año de CFD, CBB e inicia CFDI de nóminas.

Este año desaparece la opción de facturación con el esquema CFD y CBB y es obligatoria la facturación electrónica con CFDI para todos aquellos contribuyentes con ingresos superiores a los $250,000.00 anuales.

A partir de este año, para hacer posible la deducción de nóminas, se debían timbrar a través del CFDI de nóminas con la entrada en vigor del complemento 1.0 de nóminas.

 Evolución de los controles que el SAT incorporo para tener mayor control de los ingresos y gastos de los contribuyentes en México.

2017:  Entra en vigor el CFDI 3.3, CFDI de pagos y el complemento de nóminas 1.2

Desde la entrada en vigor del CFDI de nóminas en 2014, el SAT identifica áreas de oportunidad en el proceso de revisión de la  información de las nóminas, lo cual les permitiría ser más eficientes y automáticas y con ello incorpora una nueva versión de nóminas con el complemento 1.2, lo que conlleva a la desaparición de la obligación del envío de la declaración anual de sueldos y salarios a través de la DIM.

Entra en vigor la versión 3.3 de los CFDIs de manera opcional donde se incorporan nuevos complementos en las facturas electrónicas, nuevas validaciones y campos, como indicar la clave de los productos y servicios de lo que estamos facturando al cliente, indicar el USO que dará el cliente entre otras.

Inicia también el complemento de recepción de pagos, también conocido como REP o CFDI de pagos, donde se tenía que emitir un CFDI por cada pago recibido de facturas a crédito.


2018: se hace obligatorio CFDI 3.3 y nuevo esquema de cancelación con aceptación.

El único esquema valido para emitir CFDIs es la versión 3.3.

Entra un nuevo esquema de cancelación donde el receptor del CFDI debe autorizar en caso de cancelación de un CFDI con nuevas reglas y restricciones.


2022: Entra en vigor el nuevo CFDI 4.0, CFDI de pagos 2.0 y nuevo esquema de cancelación con motivos.

Publica el SAT una nueva versión de CFDIs 4.0, donde se crean y modifican algunos catálogos y nuevas validaciones que se vuelven obligatorias a partir del 1 de julio de 2022.

Se publica una nueva versión 1.2 del CFDI de pagos, que permitiría identificar de manera más sencilla los impuestos generados por cada pago y cobro de facturas a crédito permitiendo al SAT tener más control en el IVA y todas aquellas contribuciones que se generan con base a flujo de efectivo.

Cambian las reglas del esquema de cancelación con aceptación donde ahora se debe de indicar el motivo por el cual se está cancelando un CFDI.


 A lo largo de esto últimos 19 años que entró en vigor la primera versión de la facturación electrónica, el SAT ha entendido y adaptado nuevas versiones de los CFDI con la finalidad de conocer las principales operaciones de la empresa y automatizar sus revisiones, lo cual le permite realizar auditorías electrónicas de manera muy sencilla y automática para identificar cualquier discrepancia, errores o posibles fraudes fiscales.

Por esto es muy importante que todas las empresas cuenten con mecanismos tecnológicos que les permitan conocer en tiempo real toda la información que tiene el SAT de su empresa para poder compararlo y conciliarlo con la información reportada en los pagos provisionales y tener la certeza que la información sea la misma para evitar algún requerimiento o multa por parte de las autoridades. Tienes dudas? Contactanos.

 

 

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